El Temazcal

El Temazcal

Las tradiciones mexicanas conforman una lista interminable. La cultura de este país es tan rica como diversa y asomarse a ella es siempre encontrar un motivo para sorprenderse. El temazcal es una de esas tantas tradiciones heredadas, y posiblemente una de las favoritas ya que nos conecta con nosotros mismos y nos invita al relax.

Se trata de un baño de vapor indígena muy utilizado en la medicina tradicional para aliviar el espíritu y revitalizarse. Además de este propósito, el temazcal también fue utilizado con motivos religiosos y en rituales y ceremonias. Por ejemplo, hace muchos años era muy frecuente, las madres a punto de dar a luz o el soldado que iba a entrar en batalla pasaran antes por el temazcal como un modo de prepararse para lo que estaba por venir.

Su denominación correcta es “la temazcalli”: temaz significa vapor y calli, casa. La tradición náhuatl, indica que el temazcal es una representación del vientre de la Madre Tierra, el lugar en donde nos encontrábamos en un estado absoluto de pureza. Por eso, simbólicamente, pasar por aquí es un volver a purificarse y sanarse tanto el cuerpo como el alma. En el exterior, está el fuego sagrado, que representa al dios sol y que nos provee de energía. El fuego es el que le calentará las piedras volcánicas que luego irradiarán el calor al temazcal.

Se emplean 72 piedras volcánicas, las cuales bien calientes generan el vapor para la sanación. Dichas piedras tienen un simbolismo particular aunque pocos lo conocen: 52 de ellas representan el calendario azteca mientras que las restantes simbolizan un mes, que era la medida del tiempo de nuestros antepasados. Para ellos, “el pasado no existía, el presente era eterno y el futuro incierto”.

Para este tipo de terapia, es frecuente el uso de plantas medicinales, las cuales son elegidas en función de sus propiedades curativas. Así, ellas ayudan a aliviar el estrés, a aliviar algunos dolores. En el centro del temazcal se colocan las piedras calientes y encima de ellas, las plantas elegidas. Por ejemplo, el copal es para la limpieza del espíritu mientras que el cedro es para agradecer las bendiciones recibidas.

Asimismo, si bien en la mayoría de los casos la práctica fue modificada, mientras estamos en el interior del habitáculo, un chamán maya empieza a entonar unos cantos que acompañan todo el ritual y lo vuelven pleno de sentido.

Si bien los temazcales fueron empleados en diferentes lugares de México, uno de los estados que sirve como referente en relax es Morelos. No sólo cuenta con un clima benevolente y envidiable, sino que además cuenta con una completa infraestructura en balnearios y temazcales para tomarse unos días y disfrutar.

Aquí sobresalen Cuernavaca, la llamada ciudad de la eterna primavera, y los pueblos mágicos de Tepoztlán y Tlayacapan. Estos son sitios ideales para pasear y sanarse, abriendo paso al equilibrio y bienestar.

Por último, es importante el uso a criterio del temazcal ya que es un lugar cerrado y sometido a elevadas temperaturas. Existen contra indicaciones acerca de su uso y por eso, no se puede ingresar en él sin una persona experimentada.